Hace un año con motivo de los pactos post-electorales en el gobierno regional hacíamos, como el extinto CAS Toledo, del que este Colectivo es continuador, un pequeño análisis y valoración acerca de diversos datos que incidían sobre la privatización de la sanidad pública. Datos referentes a la atención sanitaria con medios ajenos, las llamadas “derivaciones o conciertos”.

Resumamos y refresquemos la memoria.

Durante la última legislatura del PSOE el gasto en este capítulo pasó de 137 M€ en 2007 a 207 M€ en 2010. Sólo en estos 3 años se aumentó en un 50 % el gasto final para este capítulo.

Durante el 2011 es destacable ver que, aunque el presupuesto para conciertos sólo aumentó un 5%, el presupuesto final alcanzó un 100% más de lo gastado el año anterior. Recordamos que fue este año el del cambio de gobierno regional.

Los años siguientes, con el gobierno del PP, según los datos reales con que se cuentan, los recortes en sanidad también afectaron a estas derivaciones, y así se redujo el gasto a niveles similares a 2007.

Para finalizar, los gastos definitivos para este capítulo en el año 2014 han quedado en 133,5 M €. Nueve millones y medio por encima de lo presupuestado. En cuanto al año 2015, lo presupuestado por el gobierno popular se situó por encima de los 123 M €. La cantidad se mantiene para este año 2016, ya presupuestos del gobierno socialista con el aval de Podemos, otros 123 M €. El semejanza es tal que en el desglose comparado, se puede comprobar cómo tanto el gobierno del PP como el gobierno del PSOE, apoyado por Podemos, consignan las mismas cantidades para pagos en cuatro de las siete líneas de servicios concertados. El resto de partidas varían muy ligeramente.

A falta de datos definitivos del pasado 2015 podemos elucubrar, con las muchas ambulancias que paraban a las puertas de ciertos centros privados de Madrid, que estos conciertos se dispararon durante los últimos meses del gobierno Cospedal, básicamente por la cercanía de las elecciones y la desinversión en medios propios que ha llevado a la situación crítica de atención en los hospitales públicos del SESCAM. Puede ser que nos encontremos con la misma situación que en 2011 y el gasto final se dispare por el electoralista lavado de cara final de la sanidad que llevó a cabo Mª Dolores de Cospedal.

Recordamos estos datos para los “desmemoriados”. Aquellos políticos que firman pactos por la sanidad pública y que llegada la hora entienden que la derivación a otros centros, disminuyendo para ello los medios a los centros públicos, no son privatización. Esto ha quedado meridianamente claro no solo con estos datos, también con declaraciones como las del diputado regional por Podemos, José García Molina (“sólo consentiremos las derivaciones que sean justificadas y estrictamente necesarias”) que legitiman y justifican la privatización de la sanidad.

Y así se confirma con las últimas informaciones recibidas. Según el director general de Asistencia Sanitaria, José Antonio Ballesteros, el SESCAM ha realizado un total de 14.979 derivaciones a clínicas privadas, de las que 1.217 han sido para intervenciones quirúrgicas y 13.762 para la realización de técnicas diagnósticas. Esto solo durante el primer trimestre del 2016. Según este responsable hay que tener en cuenta el carácter “complementario, subsidiario y excepcional” de estas derivaciones, que “se producen cuando el Sescam no puede responder con recursos propios a la demanda existente”. Pues menos mal. Porque en el caso de las pruebas diagnósticas el ratio de este trimestre es muy similar al promedio trimestral de los años 2014 y 2015.

Por otra parte, el sanidad-públicaEjecutivo regional asegura que, en un alarde de regionalismo militante y amor al empresariado local, ha roto los convenios que el anterior Ejecutivo ‘popular’ suscribió con clínicas privadas de otras comunidades y que las derivaciones son a centros de la propia región. No del todo cierto. Desde el propio SESCAM han asegurado que sigue habiendo alguna derivación a centros de fuera de Castilla-La Mancha en el caso de cirugía cardiaca y de interrupciones voluntarias del embarazo.

Para finalizar, una referencia a las últimas tarifas de la asistencia que el SESCAM que presta a través de medios ajenos. Un eufemismo del neo-lenguaje para decir privatización. A finales del pasado mes de junio, una resolución de la Dirección-Gerencia del SESCAM actualiza las condiciones económicas para dicha asistencia aplicables desde el año 2013, bajo el anterior Gobierno del Partido Popular. En este enlace podrá comprobar el lector cuánto dinero público se derivara a las clínicas privadas en las distintas consultas y procedimientos quirúrgicos, diagnósticos y/o terapéuticos.

Desde el Colectivo por la Sanidad Pública de Toledo denunciamos estas derivaciones. Hecho que supone aproximadamente un 6 % del presupuesto total. Del mismo modo, no entendemos que por un lado se intente “acercar” la sanidad a parte de la población de Toledo y por otro se obligue a los pacientes a trasladarse a otra comunidad a ser tratado u operado de patologías simples que pueden atenderse en nuestros centros.

La vuelta a la inversión en nuestros hospitales y CEDT´s, el aumento del personal en los centros, la organización de servicios para un mayor y mejor rendimiento, el análisis profundo y serio de las necesidades, medios disponibles y planificación en sanidad es fundamental para un futuro mejor de nuestra salud.

 

COLECTIVO POR LA SANIDAD PÚBLICA DE TOLEDO